El Evangelio según Ghost: De Pet Shop Boys al Trono del Billboard
Por: Adriana Rockmero
La Iglesia de Ghost no solo está de fiesta, está en plena expansión global. En un movimiento que ha sacudido las plataformas digitales, la banda sueca liderada por el carismático Papa Emeritus ha liberado finalmente su esperada versión de “It’s a Sin”, el himno ochentero de Pet Shop Boys.
Lo que antes era un tesoro oculto —solo disponible en un vinilo de 7 pulgadas para coleccionistas de la era Prequelle (2018)— hoy se posiciona como el nuevo estandarte del rock teatral en streaming. El propio Neil Tennant, coautor de la pieza original, bendijo esta reinterpretación con una frase que ya es leyenda entre los fans: “En el fondo, ‘It’s a Sin’ es una canción de heavy metal”.
SKELETOUR: El Ritual se vuelve Inmersivo
Hoy, 21 de enero, el Kia Center de Orlando marca el inicio de una nueva etapa de la SKELETOUR TOUR. Con más de 500,000 boletos vendidos y un histórico sold out en el Madison Square Garden, Ghost está redefiniendo lo que significa un concierto masivo en la era moderna.
La gran novedad de esta gira es la apuesta por la desconexión: los rituales serán experiencias libres de celulares. Mediante el sistema de fundas Yondr, la banda busca recuperar la comunión mística entre el artista y el público, evitando que miles de pantallas iluminadas rompan la atmósfera de sus complejas puestas en escena.
El Dominio de “SKELETÁ” y el camino al GRAMMY
El impacto de su sexto álbum, SKELETÁ (2025), ha sido sísmico. No solo debutó en el #1 del Billboard 200 —rompiendo una sequía de cinco años para el hard rock en la cima de EE. UU.— sino que ha conquistado los mercados de Alemania, Suecia, Australia y más.
La crítica y el público coinciden en que la banda está en su mejor momento creativo:
“Satanized”: Un hit de goth-rock que dominó las tendencias de YouTube.
“Lachryma”: El tema que les ha valido una nominación a Mejor Interpretación Metal en los GRAMMY 2026.
“Peacefield”: El himno monolítico que abre cada noche los rituales.
Con la mirada puesta en la ceremonia de los GRAMMY y una gira que concluirá el 23 de febrero en Los Ángeles, Ghost demuestra que el rock no solo está vivo, sino que sigue siendo capaz de generar una devoción casi religiosa.





