Rhapsody With Choir and Orchestra: Una Noche Histórica de Metal Sinfónico en el Pepsi Center
Por: Adriana Rockmero
Fotografía Erick – Pólvora
La noche del pasado 6 de junio, el Pepsi Center de la Ciudad de México albergó un concierto histórico para la escena del metal en el país. Con un formato orquestal completo y una alineación legendaria, la expectativa se convirtió en un hito absoluto. Las entradas para este evento se agotaron semanas antes de la fecha, un logro que la agrupación repitió en las otras dos paradas en Chile con dos fechas.
La convocatoria fue un fenómeno de alcance masivo. Desde tempranas horas, una interminable fila de fanáticos rodeaba el recinto, evidenciando una fascinante dualidad en las galas de la gente: desde las clásicas playeras de la banda —adquiridas en los puestos de mercancía a las afueras— hasta una elegante vestimenta de gala que honraba la naturaleza sinfónica de la velada. Este encuentro no conoció fronteras: la emoción movilizó a miles de personas que no solo llegaron del punto central de la Ciudad de México, sino que se desplazaron desde diversos estados de la República Mexicana y realizaron largas travesías desde el extranjero, uniendo sus voces bajo un mismo cielo para presenciar este despliegue sin precedentes.
Una acústica impecable y un merecido 10 de 10 en la dirección.
El gran pilar técnico y artístico de la noche estuvo respaldado por el director Dante Díaz, quien estuvo al frente de la MexPops Orquesta & Coro Symphonic Experience. Bajo la batuta de Díaz, la propuesta musical alcanzó una calificación unánime de 10 de 10, entregando una ejecución perfecta de principio a fin. El concierto gozó de una acústica impecable, donde cada elemento sonoro se escuchó de excelencia y con absoluta nitidez.
La dirección de Díaz logró un equilibrio milimétrico: los imponentes coros mantuvieron su solemnidad sin ser opacados por la distorsión, las secciones de cuerdas aportaron una brillantez dramática a los pasajes más densos, y los instrumentos de viento sonaron con una potencia fenomenal que emulaba las antiguas fanfarrias de guerra. Esta amalgama de instrumentos acústicos de la MexPops funcionó como una pieza central y orgánica del espectáculo, elevando el nivel de fidelidad sonora a un estándar pocas veces visto en un show en vivo de esta magnitud.
Un recorrido por la lírica de Rhapsody: Dragones, batallas y gloria
El repertorio de la noche consistió en un extenso viaje por la discografía de la banda, donde se hizo un énfasis directo en las temáticas que definen la identidad de Rhapsody: las crónicas de batallas medievales, la búsqueda de la gloria, tierras fantásticas y la constante lucha contra las fuerzas del mal.
La introducción musical comenzó con In Tenebris, pieza que preparó el terreno para que la banda descargara sus temas más rápidos y agresivos. Canciones como Dawn of Victory,Wisdom of the Kings, Power of the Dragonflame y Holy Thunderforce desataron los coros unísonos de los asistentes, quienes corearon letras que narran combates armados, mitología y el vuelo de dragones.
El concierto también dio espacio a composiciones más complejas y de corte folk como The Village of Dwarves, así como a los pasajes instrumentales y conceptuales de Symphony of Enchanted Lands, Land of Immortals, Beyond the Gates of Infinity y Riding the Winds of Eternity. En cada una de estas piezas, la temática de la victoria y el honor caballeresco se mantuvo como el hilo conductor.
El apartado más denso e interpretativo llegó con piezas de alta exigencia vocal como Lamento Eroico, Son of Pain, The Magic of the Wizard’s Dream, Triumph or Agony, Unholy Warcry, Act VII: The Angels’ Dark Revelation y The Wizard’s Last Rhymes, donde el ensamble de cuerdas y metales complementó el dramatismo de las composiciones.
El clímax del evento llegó en la parte final del setlist. El público, que mantuvo una respuesta activa durante todo el show, estalló con la interpretación de Eternal Glory y Knightrider of Doom. El cierre definitivo estuvo a cargo de la emblemática Emerald Sword, el himno por excelencia de la banda que resume toda su temática de espadas, misticismo y batallas por la libertad.
La magia sobre el escenario cobró una fuerza descomunal al ver en acción a las mentes maestras Luca Turilli y Fabio Lione, complementados de manera impecable por los virtuosos Dominique Leurquin, Patrice Guers y Alex Holzwarth
Esta alineación indiscutible reafirmó su estatus como los principales arquitectos de este subgénero musical, demostrando que las composiciones y el fuego que encendieron hace décadas siguen completamente vigentes y con un nivel de convocatoria insuperable.
El momento sorpresivo
Fuera de su catálogo habitual de power metal, uno de los puntos más destacados de la noche fue la interpretación de Con te Partirò (Por Ti Volaré), la famosa pieza clásica popularizada por Andrea Bocelli. Esta inclusión sirvió para demostrar el alcance vocal en el escenario y consolidar la unión entre el metal y la música de cámara en una sola interpretación junto a la orquesta y el coro.
El concierto en el Pepsi Center concluyó como una jornada exitosa para el metal sinfónico en México, dejando un precedente en cuanto a logística, ejecución de orquesta en vivo y respuesta del público internacional y nacional dentro de este género musical.




