La Historia de Rockmex

“El Sitio Oficial del Rock Mexicano”

Hablar de Rockmex Oficial es hablar de resistencia, pasión, sacrificio y amor absoluto por el rock mexicano. Es contar la historia de un sueño que nació cuando internet apenas comenzaba a abrirse camino en México y cuando apoyar al rock nacional parecía una batalla perdida.

La idea de Rockmex surgió a finales de los años noventa, semanas después de que Nina Jarquín decidiera renunciar a colaborar con una importante estrella del rock mexicano, con quien trabajó durante cuatro años como administradora y diseñadora de su página oficial de internet. Durante ese tiempo aprendió profundamente cómo funcionaba la escena del rock nacional desde adentro: las dificultades de las bandas, la falta de espacios, la ausencia de difusión real y, sobre todo, el abandono que sufrían muchísimos grupos talentosos.

En aquella época existían muy pocos medios especializados y casi todos eran impresos. Internet aún era un territorio desconocido para el rock mexicano. Las bandas apenas comenzaban a comprender el poder que tendría el mundo digital y prácticamente no existían espacios dedicados exclusivamente a difundir la escena nacional.

Fue entonces cuando, junto a Rafael Cabrera y Edgar Rosas, nació una idea que parecía imposible: crear un medio serio, profesional y completamente dedicado al rock mexicano en internet.

No fue sencillo. Conseguir acreditaciones oficiales y registros legales como medio de comunicación representó una lucha enorme. Fueron meses de tocar puertas, enfrentar negativas y demostrar que el proyecto iba en serio. Pero la perseverancia pudo más que cualquier obstáculo.

Finalmente, el 29 de abril del año 2000 a la 1:20 de la tarde, Rockmex.com apareció por primera vez en internet. Aquel momento marcó el nacimiento de uno de los medios más importantes e influyentes del rock mexicano.

Desde el principio, la misión fue clara: apoyar a las bandas nacionales, difundir su música, cubrir sus eventos, impulsar sus proyectos y darles un espacio digno donde su trabajo fuera tratado con respeto y pasión.

Los primeros años: lluvia, frío y sueños enormes

Los inicios de Rockmex estuvieron muy lejos del glamour. No había dinero, no había patrocinadores ni equipo profesional. Había únicamente pasión.

Los fundadores recuerdan noches enteras bajo la lluvia esperando a las bandas en las partes traseras de los foros para poder conseguir una entrevista. Eran apenas unos adolescentes cargando una pequeña cámara que apenas se ajustaba a sus posibilidades económicas. Esperaban durante horas bajo el frío, mojados y cansados, con tal de lograr unos minutos con las bandas que admiraban.

Muchos músicos se sorprendían al ver a aquellos jóvenes empapados bajo la lluvia solo por amor al rock. Algunos incluso les decían entre risas:

—“Chamacos, ¿qué hacen aquí? Deberían estar dormidos.”

Pero ellos no desistían.

Con manos temblando por el frío comenzaron a grabar sus primeras entrevistas, a tomar sus primeras fotografías y a construir poco a poco lo que años más tarde se convertiría en una referencia obligada del rock mexicano.

Muchas bandas se conmovían al ver tanto esfuerzo. Otras, en cambio, se burlaban de ellos y no tomaban en serio el proyecto. Algunas de esas bandas, con el tiempo, terminaron convirtiéndose en grandes amigos de Rockmex. Lo que comenzó entre desconfianza terminó transformándose en cariño, respeto y una hermandad que sigue viva hasta hoy.

El reto más difícil: abrirse paso en un mundo dominado por hombres

Uno de los desafíos más fuertes en los primeros años fue el machismo dentro de la escena.

En aquella época prácticamente no existían mujeres dirigiendo medios especializados en rock. Cuando muchas bandas descubrían que Rockmex estaba encabezado por una mujer, automáticamente le restaban importancia al proyecto. Preferían tratar con hombres y no creían que una mujer pudiera sostener un medio serio dentro del rock mexicano.

Nina Jarquín tuvo que enfrentar años de discriminación, comentarios machistas y constantes intentos por minimizar su trabajo. Pero jamás retrocedió.

Con disciplina, carácter y una enorme fortaleza logró abrirse camino hasta convertirse en una voz crítica dentro de la escena nacional. Una voz que hoy muchos escuchan con respeto, otros con admiración y algunos incluso con miedo, pero que jamás pasa desapercibida.

Esa resistencia convirtió a Rockmex no solo en un medio de comunicación, sino también en un símbolo de perseverancia dentro del rock mexicano.

Un medio construido por amor al arte

A diferencia de muchos espacios que buscan fama o beneficios económicos, Rockmex nació y continúa funcionando por amor al rock.

Hasta el día de hoy, sus políticas siguen siendo exactamente las mismas: apoyar a las bandas, impulsar nuevos proyectos y darle difusión real a la música nacional.

Ningún colaborador cobra por cubrir conciertos, hacer entrevistas, asistir a conferencias de prensa o transmitir eventos en vivo. Todo se hace por pasión.

Actualmente Rockmex cuenta con colaboradores provenientes de distintas áreas: periodistas, músicos, vocalistas, fotógrafos y especialistas profundamente conocedores de la escena. Entre ellos destacan nombres como Israel Olguín,Gustavo Quintanar, Gustavo García, Fabiola X, Óscar Rodríguez, Benjamín Trejo, Javier Ruido, Adriana Rockmero, Peko Bebé,Omar Rosales, Lety Linares,Lino Aguirre, Ricardo Path,Sebastián Weller, Hector Prado, entre muchos otros que han aportado frescura, profesionalismo y personalidad al medio.

En Rockmex no existen egos. Existe una verdadera hermandad.

Mientras muchos medios buscan convertir al reportero en protagonista, Rockmex siempre ha preferido que el reflector apunte hacia quien realmente lo merece: el artista.

La evolución y expansión de Rockmex

Con la llegada de las redes sociales, tanto el rock mexicano como Rockmex encontraron una nueva forma de conectar con el público.

El crecimiento fue enorme.

Lo que comenzó como una pequeña página web terminó convirtiéndose en un medio con cientos de miles de seguidores y millones de visualizaciones, alcanzando presencia tanto en México como en Estados Unidos.

Rockmex ha organizado conciertos masivos, cubierto innumerables eventos y trabajado con prácticamente todas las bandas importantes del rock mexicano.

Con el tiempo se convirtió en un referente tan fuerte que muchas personas dentro de la escena comenzaron a decir:

—“Si no está en Rockmex, difícilmente lo creemos.”

Y precisamente de ahí nació con más fuerza el emblema:

“El Sitio Oficial del Rock Mexicano”

Golpes duros, pérdidas y resistencia

El camino no ha sido fácil.

Rockmex ha sufrido hackeos en dos ocasiones, perdiendo muchísimo material que jamás pudo recuperarse. También ha vivido momentos profundamente dolorosos, como despedir a músicos y cantantes que fallecieron dejando enormes vacíos dentro de la escena.

Para Rockmex, esos artistas jamás fueron únicamente figuras públicas. Fueron amigos, hermanos de vida, compañeros de historias y recuerdos.

Las lágrimas derramadas por esas pérdidas son reales.

Porque detrás del escenario, las estrellas de rock son seres humanos que sienten, sufren, luchan y sobreviven día con día.

Rockmex ha sido testigo de las dificultades económicas de muchas bandas, de los abusos de promotores irresponsables, de conciertos donde los músicos no saben siquiera si recibirán pago, de accidentes en carretera, enfermedades, críticas destructivas y sacrificios enormes que el público muchas veces desconoce.

Por eso Rockmex insiste en algo muy importante:

Hay que aprender a valorar más a nuestros músicos.

Respetarlos. Escucharlos. Apoyarlos comprando material original y entendiendo que detrás de cada canción existe una vida llena de esfuerzo.

Mucho más que música

Después de más de dos décadas, Rockmex entiende algo que quizá muy pocos comprenden:

El rock no es solamente música.

Es identidad.
Es refugio.
Es memoria.
Es resistencia.
Es familia.

Las estrellas del rock mexicano son seres extraordinarios que alimentan el alma de miles de personas a través de sus canciones. Temas que acompañan tristezas, alegrías, amores, pérdidas y momentos inolvidables de la vida.

Y aunque el camino haya estado lleno de sacrificios, ninguno de los integrantes de Rockmex cambiaría esta vida por otra.

Porque al final, tanto para las bandas como para quienes forman Rockmex…

La música lo es todo.