Puebla “On Fire”: Simple Plan desata la euforia pop-punk en la Angelópolist
Por Adriana Rockmero
En su tercera visita a la ciudad, la banda canadiense hizo vibrar el Auditorio GNP Seguros con una producción de alto impacto y un cierre que evocó la nostalgia pura de la era de Silver Brown.
La noche del 25 de marzo, la capital poblana no solo fue testigo de un concierto, sino de un despliegue técnico y emocional sin precedentes. Simple Plan, el icónico combo de Montreal, regresó a la Angelópolis para demostrar que su energía sigue quemando con la misma fuerza. En esta entrega, la agrupación reafirmó el sólido romance que mantiene con el público poblano, logrando una convocatoria de seguidores leales que han crecido a su par.
Desde el primer acorde, quedó claro que la banda no escatimó en recursos. El escenario destacó por una estructura impecable y una iluminación milimétricamente coordinada. La atmósfera se elevó gracias al uso estratégico de ráfagas de confeti, columnas de fuego y de humo que bañaron a la audiencia en los momentos más explosivos, creando una experiencia visual a la altura de las grandes arenas internacionales.
La narrativa comenzó con un guiño cinematográfico: el nombre de la banda deslizándose hacia el infinito al estilo Star Wars que decía:
Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana… llamada Canadá, nació una banda de rebeldes chicos pop punks que se hicieron llamar Simple Plan.
Impulsados por la amistad y la inquebrantable creencia de que madurar está sobrevalorado, libraron innumerables batallas a bordo de su autobús intergaláctico.
Después de dos décadas y de cuestionables cortes de pelo, su misión sigue siendo la misma: Simple Plan está decidido a conquistar la tristeza y brindarte la esperanza y certeza de que todo estará bien”.
Después de dicha entrada y en punto de las 21:00 horas, el show arrancó con “I’d Do Anything” y “Shut Up!”, desatando una auténtica fiesta donde la muchedumbre saltó al unísono. La conexión fue inmediata; Pierre Bouvier no tardó en lanzar frases como “Puebla, te amo” y “México, los amamos”, rompiendo cualquier distancia.
El setlist fue un recorrido por el apogeo del género. Con “Welcome To My Life”, las emociones arrasaron en el recinto; más tarde, con “Loser of the Year” y “Summer Paradise”, la banda se desplegó por todo el escenario, disfrutando visiblemente de esta, su primera fecha de la gira en México.
En el ecuador del concierto, la diversión alcanzó su punto máximo con el “Party Medley” y el icónico tema de “Scooby-Doo?”. Fue un momento surrealista donde el grupo invitó al escenario a fans caracterizados como el famoso gran danés, eliminando cualquier barrera entre el artista y su público.
En la recta final, tras himnos como “I’m Just A Kid” y “Untitled”, llegó el momento más poderoso. Al sonar los acordes de “Perfect”, la energía frenética mutó en una nostalgia abrumadora. Para quienes vivieron su adolescencia durante el auge de la escena alternativa y espacios como Silver Brown, la canción funcionó como un portal directo al pasado.
El auditorio se convirtió en un mar de luces y voces que revivieron sus momentos más melancólicos; un viaje introspectivo donde los recuerdos de juventud se fundieron con el presente. Como prueba de este lazo generacional, la banda rindió tributo a la era dorada interpretando covers de “All Star” (Smash Mouth), “Sk8er Boi” (Avril Lavigne) y “Mr. Brightside” (The Killers).
Pierre Bouvier, Jeff Stinco, Sébastien Lefebvre y Chuck Comeau demostraron su maestría y calidez. Pierre interactuó constantemente en español, agradeciendo el apoyo incondicional y El baterista Chuck Comeau volando sobre el público con la playera de la Selección.: “Puebla, siempre nos hacen sentir en casa”.
Ver a Simple Plan en 2026 es recordar que la música con la que crecieron los millennials no ha envejecido; sigue teniendo el mismo poder de hacerlos sentir vivos.




