Ángeles, Demonios y Acero: La Odisea del “Todos Somos Ángeles Rock Fest 2026”
Por: Adriana Rockmero
El metal en español no es solo música; es un lenguaje de resistencia que se hereda de generación en generación. Este febrero, ese lenguaje encontrará su máxima expresión en el “Todos Somos Ángeles Rock Fest 2026”, una gira que ha dejado de ser un simple tour para transformarse en una peregrinación sonora a través de las tres arenas más importantes de México.
*El Ritual en la Capital: Entre lo Extremo y lo Gótico.
El próximo 15 de febrero, la Arena CDMX dejará de ser un recinto de espectáculos para convertirse en un templo. La expectación es máxima, especialmente por el regreso de Saratoga. La banda madrileña llega en un momento de madurez técnica impecable.
“México siempre ha sido nuestro segundo hogar, pero esta vez no venimos solo a tocar, venimos a dejar el alma en cada riff”, comentaba Niko del Hierro en una reciente charla previa a la gira.
La jornada en la capital tendrá un matiz especial con la inclusión de Transmetal. Los hermanos Partida, leyendas vivientes del metal extremo, prometen una dosis de brutalidad que servirá de contrapunto perfecto a la propuesta estética de Trágico Ballet. La banda gótica, con su teatralidad sombría, añadirá una capa de vanguardia y misticismo a una noche que promete ser una catarsis colectiva.
La Conquista del Norte y el Occidente
El eco del festival se extenderá hasta la Arena Monterrey el 22 de febrero. Aquí, la energía se renovará con la llegada de NightRise, quienes junto a Kabrönes y Saratoga, demostrarán que el power metal tiene un relevo generacional sólido y hambriento de escenarios.
Finalmente, el 1 de marzo, la Arena Guadalajara será el escenario del juicio final.
El cierre de gira en la perla tapatía contará con la presencia mística de Cemikan. Su fusión de instrumentos prehispánicos con metal contemporáneo ofrecerá un choque cultural y sonoro que preparará el terreno para el gran final con Ángeles del Infierno. Juan Gallardo y Robert Álvarez regresan para demostrar por qué sus himnos son el ADN de cualquier metalero que se jacte de serlo.
Una Experiencia Más Allá del Escenario
El festival destaca por una producción que promete niveles de audio y luces pocas veces vistos en giras de rock en español. La logística está blindada: desde la facilidad de adquirir el “talismán” de entrada a través de Superboletos, hasta la seguridad en los recintos.
“No es una mera gira”, advierten los organizadores, “es una invitación a reencontrarse con voces renovadas y a vibrar con la complicidad de otros devotos”.
En cada ciudad, desde la CDMX hasta Guadalajara, el aire se saturará de electricidad. Para quienes porten su boleto, este febrero no será un mes más en el calendario, sino el recuerdo de la noche en que el heavy metal reclamó su trono en México.




